23 abril, 2019

Rosales en las viñas por Sant Jordi

Sin categorizar Texto escrito por

En Carol Vallès vivimos cada año un Sant Jordi muy especial con los rosales que crecen cerca de las viñas. No es casualidad que estén ahí. ¿Quieres saber cuál es su origen?

La Diada de Sant Jordi es una fiesta que se celebra el 23 de cada año con libros y rosas, símbolos de la cultura y el amor, y es también una jornada que reivindica la cultura catalana. Es el día de los enamorados catalán, y por eso desde el siglo XV es costumbre regalar una rosa roja “como la sangre” a la querida. Cuenta la leyenda que el caballero Sant Jordi mató a un dragón para salvar a su princesa. De la sangre que derramó nacieron rosas. En la década de 1930 se añade la costumbre de regalar un libro al chico, con motivo del día del libro.

En las viñas, el motivo por el cual tenemos rosales en los vorales es porque las rosas son susceptibles de contraer las mismas enfermedades que la viña, especialmente las causadas por el hongo oídio. La rosa es mucho más sensible y por tanto enferma antes que las cepas. La rapidez con la que muestra los síntomas nos permite tratar la viña antes de que el hongo se esparza. Los rosales siempre se ubican estratégicamente al inicio de las pasadas para poder verlos mejor.

Otro motivo es que antiguamente cuando el caballo o la mula labraba con la azada recorrían en zig-zag todas las pasadas. Cuando giraban para pasar de un pasillo al otro, si se acercaban demasiado a la primera cepa, a menudo la arrancaban o rompían alguna rama. En cambio, si había rosales, se pinchaban con sus espinas. Esto obligaba al animal a abrirse durante la vuelta y la cepa quedaba intacta.

Por eso cada año las viñas nos regalan unas rosas espectaculares. ¿Y tú, a quién regalarás una rosa hoy?

Comparte

Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nada